sábado, 2 de febrero de 2013

EL COLECCIONISTA

Colecciona  huellas. Al principio fue como  mera  anécdota,  traviesa diversión y  oscuro placer;  que no son la misma cosa, pero son una cosa igual. Al principio fue inercia: un algo por aquí, una nada por allá.

Hasta que lo liviano fue cogiendo contorno, forma y peso, y la costumbre pasó a  ser obsesión.


Tiene el hábito de perder,  porque de cada historia  fallida es capaz de recoger huellas que conservar
.
Algunas están ordenadas en cajones: fotografías, siempre en blanco y  negro, o  imanes que se  rompieron  solos de tanta atracción.  Y en las estanterías, en desorden y amontonadas, miles más: libros, sellos, revistas, cartas, apuntes, recuerdos, dedicatorias, dibujos y pinturas...

Colecciona nombres mentalmente, hace fichas y las  recita, como quien fabrica secretos que guardar.

En el baño tiene una pequeña guarida: incrustados entre los azulejos, los cepillos de dientes de las novias que tuvo, y una etiqueta por cada dueña, y una fecha de referencia y un signo de bien o mal.

Sabe que acumular no es tener. Sabe que las ruinas no son historias. Llena la casa de adornos sabiéndose solo, muy solo.... Le aterra la desmemoria.

Colecciona canciones que ha dedicado y juega a no dedicar nunca dos veces la misma. Es infalible.

Y las palabras son un cementerio. Y las letras, postales que queman.

Colecciona ayeres embalsamados, futuros pasados que no pasaron, pedazos huérfanos de nunca jamás.

Hay quien dice que no vive. Hay quien dice que los ojos sólo le funcionan cuando mira hacia atrás.

Hay quien le teme y quien aspira a ser un trozo de papel junto a su pasta dental.

Él no confunde recuerdos.

Pero a veces no sabe bajo qué etiqueta extravió la noche. Y el alba. Y la risa. Y la felicidad.

Juanma - 2 - Febrero - 2013

2 comentarios:

  1. Bonito. Mucho.
    Y triste, e incluso perturbadora, esa manía de coleccionarlo todo, de etiquetarlo, por miedo a perderlo en su recuerdo. O de perder su colección de recuerdos. O de no recordar lo que colecciona y perder ese sentido del ritmo en esas canciones dedicadas.
    Ay, muy inspirador!

    Un beso!

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  2. Igual suena raro que diga esto, pero como hay una persona que ya lo ha dicho, eso me da un poco más de coraje.
    Qué cosa más bonita...es raro, porque suena a una persona bastante enfermita, pero esa delicadeza de intentar recordarlo todo, coleccionarlo...de no repetir canciones...me parece muuuy bonito y sensible.

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